Entra y descubre un mundo donde el amor no tiene límites

Mónica García

Mónica García
El amor...

Daniel Fernández

Daniel Fernández
... Más imposible del mundo

domingo, 4 de septiembre de 2011

¿Quién es Andrea?


Andrea es la que próximamente se convertirá en la mejor amiga de Mónica.
La conoceréis en el Capítulo 5 por eso no os puedo contar mucho más :P
Es una chica muy simpática y extrovertida. Su carácter es como el de Mónica.
Espero que os guste tanto como los otros personajes.
Un beso grande :)

Ya estamos en Facebook!


Sí!
Por fin estamos en Facebook :D
Entra en facebook, busca Los relatos de Beatriz y dale a ' me gusta'.

sábado, 3 de septiembre de 2011

Dentro de nada el Capítulo 5!!!

Ya sé que queréis el capítulo 5 :DD.

La semana que viene lo tendréis.

El amor de Mónica y Dani seguirá tan intenso como siempre y habrá venganzas, nuevas amistades... etc.

Gracias por hacer que ésto se haga realidad.

Un beso grande

Capítulo 4 ¿Sueño o realidad?


Se despierta alarmado.
Suena "16 añitos" de Dani Martín; su alarma. Pega un brinco hasta la mesa y la apaga. Ya son las 7:30. Tienen media hora para irse hacia el estudio.
Lo primero es lavarse y despejarse, luego despertará a Mónica.
Va hacia el baño, abre la puerta y por su sorpresa se la encuentra ahí. Ya está despierta y vestida... parece que se ha levantado antes que él.
- Hola, ¿has dormido bien?-Dijo Mónica terminando de secarse la boca.
Se miró en el espejo para comprobar que no le quedaba ningún resto de pasta de dientes por la boca.
- Eh... Sí, gracias- Dijo sonriéndole- Que pronto te has despertado, ¿no?.
- Sí, sabía que te ibas a levantar a esta hora y como tardo en prepararme un... poco, pues me he despertado antes y así estoy lista antes.
- Y... ¿Cómo sabías tú la hora a la que yo me iba a despertar?¿Escuchaste la alarma?.
- Una fan sabe muuuucha información, y si el programa empieza a las 8:00 seguramente te despertarías media hora antes, ¿no?.
- ¿La fans tenéis un sexto sentido o qué? ¡Dios! ¿Y que más información tenéis las fans?- preguntó irónico.
- Éso, amigo mío, es confidencial.- Dijo Mónica giñándole el ojo y sonriéndole.- Ah, por cierto, bonita canción para la alarma- Dijo con una sonrisa pícara.- De Dani Martín, ¿no?
- Sí... tienes buen oído. ¿Te gusta?.
- Sí, tiene canciones muy bonitas.- Dijo sonriente.
Se hizo el silencio. Los dos recordaron lo que pasó ayer. ¿Pasaría de verdad o fue todo un sueño? Un precioso sueño dónde sus sueños se hacían realidad. Él la quería y ella también y él.
"Qué raro, no me ha dicho nada de lo de ayer... Seguramente fue un sueño... No... No pudo ser un sueño… Sé perfectamente lo que he soñado... Y no ha sido muy bonito que digamos... "- pensó Mónica acordándose del sueño que tuvo anoche. Bueno no fue un sueño, fue una pesadilla, una horrible pesadilla.
Pero no era momento de ponerse triste acordándose de aquella pesadilla. Si no fue un sueño quiere decir que pasó de verdad. Él la sigue queriendo y amando. Eso es lo que importa. Seguramente a él le habrá pasado lo mismo, tampoco sabría si lo que pasó era un sueño o pasó de verdad y por eso no le ha dicho nada aún. Ella tomaría la iniciativa y se lo recordaría.
- Eh... Dani... lo de ayer... quiero decir... lo que pasó ayer...- Dijo tímidamente. No sabía cómo decírselo ni cómo le iba a responder él.
Tenía miedo de la reacción de Dani a la pregunta.
-Te quiero Mónica- Dijo Dani cortándole la conversación a Mónica- Lo de ayer pasó de verdad, no ha sido un sueño, créeme, yo también estaba confuso esta mañana... Tampoco sabía si había pasado de verdad. Y no me gustaría que hubiera sido un sueño, porque si hubiera sido un sueño, tú no sabrías- Dijo mirándola a los ojos- que eres la chica de mis sueños y que te quiero más que a mi vida. Mi vida... La que tú salvaste poniendo peligro la tuya, ¿recuerdas?-Hizo una leve pausa y prosiguió diciéndole- Mónica, te quiero. Te quiero muchísimo, ¿comprendes? Y espero que tú me quieras tanto como yo a ti.
Mónica al escuchar eso se le saltaron las lágrimas y sin darse cuenta comenzó a llorar. Pero esta vez no era de tristeza, como ayer. Esta vez era de alegría. De una inmensa alegría. No esperaba una respuesta así de él. Es el mejor, sin duda. Le quiere, le quiere muchísimo. "Más de lo incalculable"-pensaba.
- Nunca me habían dicho algo tan bonito- Dijo Mónica secándose las lágrimas.- Eres muy importante para mí... Te quiero, te quiero muchísimo y no dejaré que te pase nada malo, ni que nadie te haga daño... Si tengo que volver a hacer lo que hice ayer, lo vuelvo a hacer... Te... Te quiero mucho...- Y tras decir ésto, se emocionó y volvió a llorar, de alegría, por saber que su sueño se ha hecho realidad... Él... Él la quiere, y después de lo que le ha dicho queda más convencida de ello.
Dani se acerca y la abraza.
- Te quiero.
El abrazo fue intenso. Él hubiera querido besarla, pero es demasiado pronto para eso. Aunque es lo que más desea en el mundo, esperará hasta que llegue el momento.
Cuando termina aquel abrazo, mira el reloj, ya son las 8 menos cuarto, tiene que prepararse rápido. Ella ha sido muy lista al haberse vestido antes que él.
- Bueno, me voy a seguir preparando. Tú espérame en el salón. Has sido más rápida que yo- Dijo riéndose.
- Ja, ja, ja... ¿Ves?, si es que las fans tenemos un sexto sentido y por eso somos más rápidas...
- Bueno depende de que fans...-Dijo refiéndose a la chica que le atacó la mañana anterior.
- Esa no es una fan, créeme-Dijo Mónica muy seria. No le gustaba acordarse de aquel acontecimiento.
-Je, je, je...- Dijo él riéndose.
- ¿De qué te ríes?
- Me hace gracia que te pongas tan seria por eso.
- Hombre si quieres me pongo a saltar de alegría por lo que pasó... Que casi te...
- Sí, bueno, es verdad, casi me... mata aquella chica, pero gracias a ti, no pasó nada...- Hizo una pausa y al mirar el reloj dijo- Bueno me voy a vestir que si no, no llegamos a tiempo al estudio.
- Ok. Te espero en el salón.
Tras decir esto, ella se fue al salón mientras él se terminaba de vestir.

Capítulo 3 El amor sin edad


- Bien; pues hasta luego, dales recuerdos a Mónica de mi parte.

- Se los daré. Chao.
- Chao.
Dani colgó y le devolvió el móvil a Mónica.
De repente, sin saber por qué, se hizo un silencio incómodo para los dos. Cada uno recordaba el ajetreado día que habían tenido, ambos sabían que nunca olvidarían este día. Aquel silencio no tardó en romperse. El culpable fue el reloj del salón que con sus campanadas les alarmó de que ya eran las 10 de la noche.
- ¿Quieres comer algo?- le preguntó ella sonriente.
- Pues la verdad es que sí. No he comido nada desde el desayuno.
- Bien, pues dame un segundo y preparo la cena.
La cena transcurrió con normalidad. Para los dos fue muy agradable. La conversación estuvo compuestas de varios 'gracias' y varios 'de nada' por parte de ambos. Mónica estaba muy contenta de tener ahí a su ídolo.
Al terminar de cenar cada uno recogió su plato.
- Muchas gracias por la cena, cocinas muy bien.
- Je, je. Me alegro que te haya gustado la cena... Suelo cocinar siempre yo, ya que mis padres siempre están fuera...
De repente, Mónica, sin saber por qué, sintió una extraña sensación, una sensación que no sentía desde el año pasado, en el que se enamoró perdidamente de uno de sus compañeros de clase. Esa mezcla de sensaciones al que llaman amor.
Se había enamorado de Dani, cosa que no le extrañaba ya que era su ídolo, su mayor ídolo. Pero lo que sentía por él no era un simple <amor por un ídolo> que viene y se va. No. Lo que ella sentía por Daniel era amor de verdad.
- ¿Qué te pasa?, ¿te encuentras bien?- preguntó Dani que notó ausente a Mónica.
- ¿Eh?... Emm, sí, sí... No es nada.- dijo intentando disimular el amor tan intenso que sentía por él.
Esa sensación iba aumentando por minutos. Siempre le había gustado, le parecía muy guapo, pero jamás pensaba que se enamoraría así de él.
¿Y si él sintiera lo mismo? ¿Y si él también estaba enamorado de ella?. Al imaginárselo le recorre un escalofrío por todo el cuerpo. Ella, la novia de Dani Fernández. Pero... no... eso no va a pasar. No. Seguro que no. Eso es imposible. Él tiene 28 años, 14 más que ella. Además, él es un famoso y ella una simple chica madrileña de 14 años que es su fan, su mayor fan y la que ahora se ha enamorado perdidamente de él.
De repente, le envarga la tristeza.
Saber que él no siente nada por ella, que nunca estarán juntos, le hace daño, mucho daño. De repente siente unas tremendas ganas de llorar. Pero él no la puede ver llorar. No. Ni siquiera sabe el por qué. Ha pasado de estar alegre, feliz, a estar triste, y todo por esa repentina sensación de amor por él.
- Voy al baño un momento- dijo Mónica intentado disimular su tristeza.
- Vale, ¿pero seguro que te encuentras bien? .
- Sí, sí, tranquilo, estoy bien, ahora vengo, ¿vale? .
Tras decir ésto, Mónica se fue hacia el baño.
Dani no quedó conforme con lo que le había dicho. Sabía que a Mónica le pasaba algo. "Le pasa algo, seguro. Está rara"- pensó.
Estaba rara, diferente. Pasó de estar alegre a estar completamente ausente y triste.
Él no quisiera que a aquella chica le pasara algo malo. La verdad es que, aunque se llevaban 14 años de diferencia, aquella chica le parecía muy guapa, también era muy tímida, pero era normal, ella era su fan, todas las fans suelen ser así. Bueno, no todas... porque con la que se encontró esta mañana... Seguramente no estaría bien psicológicamente.
Al recordad aquel acontecimiento, se acordó de Mónica. Aquella chica tan simpática y amable que le salvó la vida poniendo su vida en peligro, aquella chica que lo acogió en su casa y con la que ahora se encuentra, aquella chica de la que, sin darse cuenta, se está enamorando.
Pasaron diez minutos y Mónica no había vuelto. Dani se empezó a alarmar. Ahora era seguro que le pasaba algo, lo sabía, la notó rara y aunque ella intentara disimularlo, notó que ella no se encontraba bien.
Mientras, Mónica estaba en el baño llorando. No se reconocía, ¡llorando por un famoso!. "¿Pero qué me pasa?... Esto me pasa por soñar tanto... Pero saber que él y yo nunca...". No podía acabar la frase. No. A veces la realidad duele, duele en lo más profundo del corazón. Y al pensar eso, Mónica no podía dejar de llorar. Pero debía dejar de pensar en eso o se haría más daño.
Mientras tanto, Dani, alarmado por la tardanza de Mónica, fue al baño, se acercó a la puerta y llamó.
- Mónica, ¿estás bien? .
"¡Mierda!... ¿y ahora que hago?"- pensó asustada. No sabía que decirle, tenía los ojos irritados por haber llorado y no quería que él la viera así.
Alarmada, se secó las lágrimas lo más rápido que pudo.
- Eh... sí, ya salgo.
Abrió la puerta y salió del baño.
- ¿Seguro que estás bien?, me tienes preocupado... pasaron diez minutos y no venías y...
- Bueno... sí... es que...- Mónica no sabía que decirle y rezaba para que no se le notara que había llorado.
Dani le miró y vió que tenía los ojos irritados, como si hubiera llorado.
- ¿Seguro que estás bien?, tus ojos no parecen decir eso... están irritados, como si hubieses llorado...
"¡Mierda, se ha dado cuenta!, y ¿ahora que le digo?"
Mónica no sabía que contestar. Él la miró, sus miradas se cruzaron. Se decidió y se lo dijo.
- Em...Bueno, sí... he... he llorado... pero...- Mónica estaba avergonzada... ¡La había descubierto!
- ¿Qué?... ¿Pero por qué?...- Dani estaba confuso, ahora si que no entendía nada.
- Porque... tú...- Mónica no sabía que decirle, nunca se había declarado- Porque... porque... Te quiero. Dani, te quiero, pero tú... no...- Al decir ésto se le nublaron los ojos y, sin quererlo, empezó a llorar.
- Espera... ¡¿Qué?! .
Dani quedó sorprendido por la respuesta de Mónica, no se lo podía creer.
- Pues eso... que te quiero, que me he enamorado de ti y, cuando pienso que lo nuestro es imposible... pues... - Mónica no podía más. Él no se lo esperaba, lo sabía. Y seguro que se lo ha tomado mal. Al pensar eso no podía dejar de llorar.
- Ey... tranquila... venga...- no sabía qué decir ni cómo consolarla- Y, ¿qué te hace pensar que es tan imposible? .
- Pues que tú eres un famoso y yo solo soy una simple chica madrileña de 14 años que se ha enamorado de ti perdidamente y... además nos llevamos 14 años.
- ¿Una simple chica madrileña? ¿Eso crees?- dijo sonriéndole.
- Sí. - dijo ella que, poco a poco, se le iban pasando las ganas de llorar.
- Pues yo no creo que eso sea cierto.
- ¿Ah, no?.
- No. Porque si fueras una simple chica madrileña...- dijo Dani mirándola a los ojos- ... no me hubiera enamorado de ti...-.
- ¿Quéééé?.
Mónica no se podía creer lo que Dani le había dicho. ¿Se lo había imaginado?. ¿Estaba soñando?. No. Eso no era un sueño, estaba pasando de verdad.
Dani le sonrió. Sabía que lo que ambos sentían era una locura, como la de las novelas, como la de "Perdona si te llamo amor", la novela de Federico Moccia.
Mónica todavía no se creía lo que había oído. ¡¡El mismísimo Dani Fernández la quiere, la ama!!. Su rostro pasó de estar triste, a estar más alegre que nunca.
- Pero, ¿no te meterás en ningún lío si alguien se entera?.
- ¿Por qué?. ¿Por estar enamorado?. No creo que me digan nada...
- No me lo puedo creer... ésto es como un sueño...
- Pues no, no es un sueño, está pasando de verdad- dijo Dani sonriéndole.
Mónica le sonrió.
- Gracias.
- ¿Por qué?.
- Por todo.
- Gracias a ti. Me has salvado la vida.
- Lo volvería a hacer si hiciera falta.
Los dos se miraron. No hacían falta las palabras, con sus miradas se
decían todo.
De repente, sonó un ruido que les alarmó. Era el reloj de nuevo, ya eran las 11 de la noche.
Ya era muy tarde. Los dos estaban muy cansados y tenían que descansar porque al día siguiente tendrían que madrugar.
Dani, sin darse cuenta, bostezó y contagió a Mónica que le entró la risa por ello.
- Bueno ya es muy tarde.
- Sí, y además mañana tenemos que ir a la radio.
- ¿Tenemos?.
- Sí. Tú vienes conmigo, ¿no?. ¿No te gustaría conocer nuestro estudio de grabación?.
- ¿Me llevarás?, oh... ¡¡Gracias, gracias, gracias!!.- dijo sonriéndole a Dani.
- ¿Eso es un sí?.
- Eso es un 'por supuesto'.
- Bien, pues mañana conocerás el estudio donde se graba "El humor mañanero"- dijo Dani guiñándole el ojo.
- ¡Gracias! - dijo Mónica que no perdía su sonrisa.
Dani le sonrió. Le entró sueño, estaba cansado y mañana había que trabajar. ¿No le podrían dar una baja por todo lo que había pasado?, ¡Que casi no lo cuenta!, si no hubiera sido por Mónica...
El sueño y el cansancio iban aumentando. Dani observó el sofá, le pareció un buen sitio para dormir, y así no molestaría a Mónica, aunque se temía que ésta no iba a dejarle que durmiese ahí y seguramente le ofrecería la cama y ella se quedaría allí para que él estuviera más cómodo. Pero de todas formas tenía que dormir en algún sitio, porque su sueño iba aumentando y necesitaba descansar.
- Bueno, yo dormiré en el sofá si no te importa.
- ¡¿Qué?!. No, tú dormirás en mi habitación, yo dormiré en el sofá. No
voy a dejar que tú estés incómodo.
"¿Lo ves?, Ya me esperaba una respuesta así..."- pensó triunfante.
- ¿Seguro?- preguntó sin mucho ánimo. Cada vez se encontraba más cansado y necesitaba dormir, le daba igual el sitio. Él, con poder dormir, era feliz.
- Sí, seguro. Tú vete a mi cuarto y yo duermo aquí.
- Bueno, pues hasta mañana- le dijo sonriéndole.
Mónica cada vez le gustaba más, primero le salva la vida, luego le acoge en su casa y ahora le presta su cuarto para que esté más cómodo. Sí... la quiere, la quiere mucho.
- Bueno, que duermas bien y si necesitas algo me avisas, ¿vale?.
- Vale, gracias por todo Mónica.
- De nada- se sonrojó- Buenas noches.
- Buenas noches... Te quiero.- La miró y, tras decir ésto, se fue hacia la habitación de Mónica.
Mónica se quedó perpleja. <Te quiero>. Él le había dicho <te quiero>. Esas palabras le retumbaban en la mente. Le había dicho: <te quiero>. Él, Dani Fernández, la amaba. Si ésto era un sueño no se quería despertar. Le ama. Le ama más de lo incalculable.
De repente, bosteza. Tiene sueño. Normal, es muy tarde. Debe irse a dormir.
Mónica va hacia el sofá, se tumba y, a los pocos minutos, se queda dormida.

Capítulo 2 La acogida


¿A quién llamaría?.
Seguramente a sus amigas para contarle lo que había pasado y que estaba con él. Se sentó en el sofá y observó como ella salía del salón. La verdad es que aquella chica le pareció muy simpática. Fue muy amable con él acogiéndolo en su casa por unos días y encima le salvó la vida... Sí... definitivamente Mónica le caía muy bien.
Mientras, ella buscaba el número de teléfono para llamar a Javier y decirle lo que había pasado y que Dani se encontraba a salvo. No recordaba dónde lo había dejado, él se lo había dado esa misma mañana cuando hablaron por el facebook, ella lo apuntó en un papel y lo dejó encima de su escritorio, pero ahora no estaba. "¿Dónde lo he dejado?, pero si estaba aquí esta mañana..."- pensaba.
¡¡Por fin...!!. Después de un rato buscando, lo encontró. Estaba encima de la mesilla de noche, lo dejó allí al salir corriendo al recate de Dani. Lo apuntó en el móvil y llamó. Tras una larga espera, Javier le cogió el teléfono.
- ¿Sí, dígame?.
- Javier, soy Mónica, la chica que habló contigo esta mañana.
- Ah, sí. ¿Conseguiste llegar a tiempo?- preguntó con ansiedad. Sabía que aquella chica lo conseguiría desde que se lo dijo, pero también podría haber sido capaz de no ir a su rescate por miedo.
- Sí. - dijo ella sonriente- Para éso quería llamarte; para decirte que él se encuentra bien y ya está a salvo... Afortunadamente pude llegar a tiempo.
- ¿Sí?- "¿Lo ves?, sabía que esta chica lo conseguiría"- pensó triunfante- Menos mal... Muchas gracias de verdad, has sido muy valiente.
- Hice lo que tenía que hacer, cualquiera lo hubiera hecho...
- No seas modesta, nadie habría tenido tanto valor como tú. Por cierto, está ahí Dani contigo, ¿no?
"¿Cómo lo ha sabido?"-pensó ella sorprendida.
- Eh... sí... ¿Cómo lo has sabido?
- Es obvio, él es tu ídolo, sabía que le acogerías en tu casa para que no corriera ningún peligro.
- Je, je... Pues sí, él está aquí... je, je.
- ¡Lo sabía!... Ja, ja, ja... ¿Me lo podrías pasar, por favor?.
- Por supuesto, ahora mismo te lo paso.
Mónica salió al salón para darle el móvil a Dani. Él, al verla, se alegró y le sonrió recibiendo a cambio otra sonrisa de ella.
-Dani, es Javier. Quiere que te pongas al teléfono.
- ¿Javier?. ¿Y cómo es que tú tienes su número de móvil?
- Él me lo dió cuando fui a rescatarte.
- Je, je... Ok, pásamelo.
Ella le dió el móvil.
- ¿Javier?.
-¿Daniel?. ¡Hola!, era para saber cómo estabas, me dejaste muy preocupado antes.
-Sí, afortunadamente estoy ileso y no pasó nada pero... aquella chica iba armada y me pensé lo peor.
-Todos nos pensamos lo peor... menos mal que no te pasó nada.
-Sí... menos mal que tengo una buena fan que vino a ayudarme... je, je...-dijo mirando a Mónica sonriente.
- Sí. Mónica fue muy valiente al ir en tu ayuda... deberías estar orgulloso de ella.
-Lo estoy. Ella ha sido muy amable conmigo acogiéndome en su casa y encima me salvó la vida.
-Sí. Mañana vendrás a la radio, ¿no?.
-Por supuesto.
-Bien pues hasta luego, dales recuerdos a Mónica de mi parte.
-Se los daré. Chao.
-Chao.

Capítulo 1 (Contado por Mónica García)




¡¡No me lo puedo creer!!, ¡¡madre mía!!, ¡¡el mísmisimo Dani Fernández está en mi casa!!. Vaya día más loco llevo hoy...Todo empezó así:

Era un día normal, un día cualquiera, como muchos de los 5110 días de mi vida. Todo fue normal hasta esta mañana:

En Madrid, donde yo vivo, toda la semana era fiesta y no había instituto.
Al no haber instituto me pude "dar el lujo" de poderme levantar un
poco más tarde de lo normal, a las 9.
Mi madre se había marchado a Nueva York para vivir con su pareja por un tiempo y mi padre se suponía que venía a cuidarme, pero nunca aparece por aquí, aunque pensándolo bien... Mejor, así tenía la casa para mí sola. A lo largo de tantos años conviviendo con padres separados me he convertido en una chica independiente.
Bueno, pues aquella mañana, cuando me vestí y terminé de desayunar, me metí en internet para ver mi facebook, nada especial, solo tenía una petición de amistad de otra de muchas de las fans de Dani Fernández, la acepté y me metí en el chat mientras escuchaba en la radio mi programa favorito: "El humor mañanero". Me encanta ese programa, el director de éste, Javier, me agregó hace poco en el facebook, dicen que le gusta tener en contacto a los fans de sus humoristas.
Todo ésto, lo que pasó hoy, ha sido gracias a él.
A las 2 y media, se conectó al facebook y empecé a hablar con él:
- ¡Hola!, ¿que tal va todo en la radio? ^^ .
- Pues no muy bien...¿sabes quién es Dani Fernández, verdad?
- Sí, soy una gran fan suya, ¿por qué?.
- ¡¿Que por qué?!, una de sus "supuestas fans" - ¿supuestas?- pensé-
lo tiene inmovilizado con una pistola...
- ¡¡¡¡¿Que lo tiene cómo?!!!!¡¡¡No puede ser...!!!
- Pues sí... he intentado llamar a la policía, pero no contesta... y lo peor es que, según me ha dicho él en el mensaje, ella es capaz de disparar en cualquier momento... y no sé a quién pedir ayuda...
- ¡¿Qué?!... y, ¿dónde se encuentra él ahora mismo?
- En la calle Martínez Villadangos.
- Yo vivo cerca de esa calle, podría ir a ayudarlo.
- Pero sería demasiam¡do arriesgado, piensa que esa chica va armada.
- Me da igual, la vida de mi ídolo corre peligro y no voy a dejar que ella le haga daño. Voy para allá.
- Está bien, como tú quieras, pero ten cuidado y date prisa si quieres llegar a tiempo.
Al terminar de hablar con Javier, me fui lo más rápido que pude hacia allí, tenía que llegar a tiempo o si no... mejor no pensarlo...
Salí corriendo hacia allí.

"Calle molinos... no, ésta no es; Calle Castilleja... no, ésta tampoco... Dios, ¡¡corre, corre!!"- pensaba- "Calle Martíne Villadangos... sí, ésta es..."
Cuando estaba a punto de pasar por la esquina de la calle se oyó un disparo-"Noo... no puede ser"- pensé.
Corrí lo más rápido que pude y mientras corría hacia la calle lo pude ver a él corriendo hacia aquí- ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡NOOO!!!! ¡¡¡¡¡¡no dispares!!!!!!!!!!- grité-.
Yo seguí corriendo y cuando llegué a él lo empujé hacia abajo para intentar que no le diera la bala. El cayó al suelo y la chica se paró en seco. Menos mal, parecía que no estaba herido.
Ella le apuntó de nuevo con la pistola. En ese momento, en mi estómago se hizo un nudo de nerviosismo, no sabía como actuar, tenía que sacarlo de allí cuanto antes. La chica se disponía a apretar el gatillo... yo cada vez más nerviosa, corrí hacia ella e intenté desarmarla. La chica se puso más agresiva de lo normal, pero yo no iba a desistir. Después de un rato forcejeando y pegádonos, conseguí desarmarla y sin pensármelo dos veces, apunté hacia ella. La chica al verse desarmada y ver que le apuntaban con su propia arma, se puso pálida y bajó su nivel de agresividad.
-Si no quieres que te dispare, ¡véte y déjalo en paz!- dije.
La chica obedeció y se fue corriendo de aquel lugar. Cuando llegó al final de la calle dijo:
- Me vengaré de ti, éso tenlo por seguro.
Yo intenté no prestarle atención y me fui hacia Dani.
Le ayudé a que se levantara del suelo, parecía confundido.
-¿Te encuentras bien?. Rápido, sígueme. Luego te explico quién soy, ahora no hay tiempo para explicaciones, rápido.- Le dije.
Le cogí de la mano y, sin decir ninguna palabra, me siguió. Fuimos corriendo hasta mi edificio.
Al llegar vi que había un cartel en la puerta de la entrada:
" AVISO:
EL ANCENSOR SE ENCUENTRA EN REFORMAS Y NO SE PUEDE SUBIR EN ÉL.
DISCULPEN LAS MOLESTIAS. "
-Bien, pues me parece que va a haber que subir por las escaleras...- le dije
-Bueno, con el poco ejercicio que hago ultimamente, hoy me vendrá bien... jeje...- dijo él.
Me alegró ver que me hablara, todo el camino anterior permaneció callado y la situación estaba empezando a ser incómoda.
Empezamos a subir la escaleras, hasta llegar al 4º piso.
Al entrar me quité la gorra y las gafas que llevaba y las puse en el vestíbulo. Él se me quedo mirando, yo le sonreí, no podía creer que él estuviera en mi casa.
- Menos mal que ya estás a salvo, cuando Javier me dijo que aquella chica te tenía inmobilizado con una pistola me pensé lo peor...
- ¿Javier?. Pe... Pero ¿tú quién eres, conoces a Javier?
- Sí. Javier fue quien me dijo lo que pasó. Él tiene todos los correos de los fans de sus humoristas.
- ¡¿Fans?!... Entonces tú eres otra de mis...
- Tranquilo no todas tus fans somos como ésa... hay muchos tipo de fans.
- Menos mal... No querría volverlo pasar como antes. Oye, antes de nada, gracias.
- ¿Qué... por qué?- dije haciéndome la tonta. "Como si no lo supiera..."- pensé.
- ¡¿Que por qué?!... Me has salvado la vida, ¿recuerdas?- me dijo él sonriente.
- ¡Bah!, Las fans estamos para éso y más.
- Bueno pero de todas formas, gracias. Por cierto, ¿cómo te llamas?.
- Me llamo Mónica y tengo 14 años.
- Mónica, ¡qué bonito nombre!.
Yo me sonrojé.
Él me sonrió. "Dios"- pensé-"es escantador..."
- Bueno, será mejor que descanses, si quieres puedes quedarte aquí unos días.
- Muchas gracias, espero no ser molestia. "¿Molestia tú?... tú no molestas-pensé- ...eres mi ídolo".
- Quédate el tiempo que quieras, no eres ninguna molestia.
- Muchas gracias de verdad.
- De nada, jeje... Bien, ponte cómodo, siéntate en el sofá si quieres, yo tengo que hacer unas llamadas.
Él se sentó. En ese momento sonó el reloj, eran las 9 de la tarde.

Mónica (Capítulo 5)

Mónica (Capítulo 5)
<<¿Porqué a él...? ¿Porqué...?>>

Andrea ^^

Andrea ^^
~